
03 de octubre, 2026
El gobernador Sergio Ziliotto inauguró este sábado la centésima edición de la Exposición Rural de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, donde anunció nuevos créditos subsidiados y exentos del impuesto a los Ingresos Brutos, una mayor inversión en el mantenimiento de la red terciaria de caminos por El Niño y nuevas obras en rutas pampeanas, y aportes no reintegrables destinados a proyectos de ciencia y tecnología aplicada a la producción. Durante su discurso, presentó datos que confirman la reducción de la presión tributaria provincial sobre la actividad productiva, defendió el rol del Estado como motor de la economía y convocó al sector agropecuario a seguir trabajando en conjunto para profundizar el camino del crecimiento.
Texto del discurso
Es un honor estar nuevamente aquí.
Esta vez en una circunstancia especialmente significativa: estamos inaugurando la edición número 100 de la Exposición Rural de Santa Rosa.
Cien años que marcan un proceso de trabajo, esfuerzo y compromiso con la producción.
Por eso quiero comenzar con un reconocimiento institucional a quienes, a inicios del siglo pasado, con más incertidumbres que certezas, tuvieron el coraje de apostar a la producción de la tierra como vehículo de desarrollo y de construcción de futuro.
Quiero reconocer también a las generaciones que los sucedieron: a quienes mantuvieron inalterable ese legado.
Hace cien años, quienes iniciaron esta exposición no sabían cómo sería la Argentina de 2026.
No podían imaginar la tecnología, las máquinas, las formas de producir, los vaivenes de los mercados internacionales, la evolución de las comunicaciones ni los desafíos climáticos que enfrentaríamos.
Pero seguramente tenían algo que compartimos: la convicción de que vale la pena producir, que vale la pena trabajar, que vale la pena apostar por esta tierra.
Un siglo después, esa decisión merece nuestro más profundo reconocimiento.
Desde esa identificación productiva, resulta provechoso utilizar este ámbito para exponer y proponer herramientas para el crecimiento provincial.
Provengo de un espacio político que, por concepción ideológica, prioriza la producción y el trabajo como fuente preponderante del desarrollo económico y social de La Pampa.
Con políticas públicas para profundizar la diversificación de la matriz económica provincial.
Al fomento del agregado de valor a la producción del campo, identificado en una agroindustria cada día más visible, hemos potenciado otros sectores: las energías renovables, las zonas bajo riego, la industria del conocimiento y en pocos días pondremos en marcha el régimen provincial de vinculación productiva con Vaca Muerta.
Para ello sostenemos 4 ejes de gestión: facilitar el financiamiento, subsidiar tasas, dar garantías y reducir impuestos.
Esos cuatro ejes de promoción productiva, muestran los siguientes datos durante el año 2025.
A través del Banco de La Pampa, nuestro banco público, o del Consejo Federal de Inversiones, hemos financiado operaciones por 53.997 millones de pesos.
Para disminuir el costo del financiamiento, destinamos 7.200 millones de pesos del presupuesto provincial a subsidio de tasas. Esa inversión llegará a los 10 mil millones en 2026.
Complementariamente, el Fogapam, continuó siendo la garantía para acceder al crédito con respaldo del Estado.
En 2025 hemos otorgado un total 1398 garantías a 418 pymes por un monto de 29.948 millones de pesos.
La ley de Incentivos Fiscales generó créditos fiscales, para bajar la presión tributaria durante 2025 por un monto de 7.884 millones de pesos, beneficiando a todos los sectores de la economía provincial.
Además, para reducir aún más el costo del financiamiento, este año hemos eliminado el impuesto sobre los Ingresos Brutos a las operaciones del Compre Pampeano vinculadas a inversión productiva.
Esta muestra sectorial, propicia la oportunidad para detallar en particular las acciones con las que acompañamos al sector del campo pampeano, en su rol de principal motor provincial de activación económica.
Un ejemplo de ese apoyo surge de la evolución de la presión tributaria provincial, en forma complementaria a lo ocurrido en el ámbito nacional.
Resulta necesario entonces, identificar qué jurisdicción se ha hecho cargo mayoritariamente de los menores ingresos que generó la baja de impuestos nacionales.
Y no es que nos oponemos a ello.
Más de una vez me han escuchado que considero tan imperiosa como urgente una reforma impositiva en la Argentina. Tal como lo expresé ante el gobierno nacional en reuniones a las que fui invitado.
Necesitamos una reforma que sustancialmente premie al que invierte y produce, pero también que sea equitativa en la distribución de la recaudación fiscal.
Informes referidos a 2025, surgidos de información oficial, indican que la baja de recaudación - producto de la menor presión tributaria nacional- fue soportada en un 92,4 % por las provincias y sus municipios, mientras que el gobierno nacional solo se hizo cargo del 7,6 % restante.
Queda demostrado el esfuerzo fiscal que hacemos desde el gobierno provincial, aunque se lo quiera identificar como un aporte solo del gobierno nacional.
Mientras tanto en nuestra provincia, la evolución del impuesto inmobiliario rural verifica un marcado beneficio para el sector y ratifica el alivio impositivo.
Esta certeza surge del contraste entre el incremento del impuesto, en relación con el aumento de los precios de lo que el campo produce.
Desde 2019 a 2025, mientras el valor del ternero se incrementó 54 veces, el del novillo 46 veces, el del girasol 42 veces, el del maíz 29 veces, el inmobiliario rural en La Pampa sólo fue aumentado 21 veces.
Esas 21 veces que aumentó el inmobiliario rural contrasta también con el incremento de la inversión del gobierno provincial en salud y en educación, que aumentó 43 y 31 veces, respectivamente en el mismo período analizado.
En la práctica y en términos reales, en los últimos 6 años hemos reducido a la mitad el impuesto inmobiliario rural.
En el mismo sentido, podemos mostrar que las alícuotas del impuesto sobre los ingresos brutos en la provincia de La Pampa, son menores a las que se tributan en Buenos Aires, Córdoba y San Luis, en lo vinculado a la agricultura y a los arrendamientos.
Sólo en las vinculadas a la ganadería, San Luis y Buenos Aires tiene valores más bajos.
De todas maneras, si el análisis suma la incidencia de Ingresos Brutos e Inmobiliario Rural, La Pampa se consolida, en comparación con otras provincias del centro del país, con la presión tributaria regional más baja para el agro.
Estos datos son el reflejo de la realidad y un claro indicador que priorizamos la producción sin descuidar el orden fiscal.
Desde 2024, afrontamos fuertes incrementos de los insumos vinculados con la prestación de los servicios públicos.
Ello se potencia con la notable disminución de ingresos que provoca una recesión económica que se profundiza.
Prueba de ello es que, al cierre del mes de setiembre, se acumulan 11 meses consecutivos de baja de la recaudación del IVA, en términos reales e interanuales.
Aun así, no usamos la herramienta fácil de aumentar impuestos ni ajustar desamparando a los vulnerables.
Lo que incrementamos es la eficiencia del Estado.
42 años de orden y responsabilidad fiscal, sin apelar al endeudamiento, así lo ratifican.
Los beneficios que genera la Ley de Incentivos Fiscales, también derivan en alivio tributario para el campo.
Desde su vigencia en 2021 se generaron créditos fiscales a favor del sector agropecuario, a valores actuales, 13.379 millones pesos.
Asimismo, desde su creación, el Fogapam ha sido la espalda financiera para los pequeños productores accedan al crédito con respaldo del Estado. A la fecha hemos otorgado al sector 1432 garantías a 499 pymes agropecuarias por un monto de 49.700 millones de pesos.
Como corolario a este resumen, surge naturalmente cuál es el eje, y que compartimos con los que me antecedieron en las palabras, de nuestras acciones para potenciar la economía provincial: incentivar, proteger y premiar al que invierte, produce y cumple.
No al que especula, elude o evade.
Una decisión de gobierno que, día a día, tiene más acompañamiento de productores convencidos que cumplir con sus obligaciones tributarias deriva en más beneficios.
Prueba de ello, es que al cierre de 2025, el 82,6 % de los productores agropecuarios estaba al día con el fisco provincial.
Ese cumplimiento deriva en que podamos seguir bajando la presión tributaria.
Porque no nos quedamos con el esfuerzo del que tributa.
Como ya lo expresara, en la actualidad los productores disponen, por parte del Gobierno provincial, de acceso al crédito con destinos nítidamente diversificados.
Principalmente para financiar las actividades del Plan Ganadero Provincial, para infraestructura productiva, para compra de forraje, para el desarrollo rural y familiar, para eficiencia hídrica y energética y para emergencia agropecuaria.
No obstante, quiero anunciarles nuevas líneas de financiamiento, en correlación con la coyuntura actual que atraviesa el sector ganadero.
Los datos del SENASA, actualizados a agosto de este año y comparados con los del 2025, marcan una disminución del stock ganadero del 1,7 %.
Pero la mayor caída se verifica en la faena, con una disminución del 24,3 %.
Esto se debe a una evidente disminución de lo que consumimos los argentinos. Pero también, y de ahí nuestra respuesta, con una decisión de los productores de recomponer el rodeo, principalmente restringiendo el envío de hembras con destino a la faena.
Por ello pondremos a disposición del sector una nueva línea de crédito para retención de vientres desde el Banco de La Pampa. Será con un plazo de 60 meses con 12 de gracia.
También para recuperar el stock ganadero financiaremos la recría de terneros. En este caso será a 12 meses, con un único pago de capital e intereses a su vencimiento.
La agricultura no quedará al margen. Sabemos que el productor pampeano necesita respaldo antes de sembrar, no después.
Dispondremos una línea de crédito para la siembra de cultivos de cosecha gruesa, verdeos y reservas forrajeras. Su devolución será también en un pago único de capital e intereses.
Para estas 3 nuevas líneas de financiamiento, destinaremos una cartera inicial de 55 mil millones de pesos, a través del Banco de La Pampa.
Tendrán un interés de la tasa encuesta para plazo fijo más 8 puntos porcentuales.
A ello aplicaremos subsidios de tasa con recursos del presupuesto provincial. Será de hasta el 3,5 % según la zona de producción.
Ese subsidio alcanzará se elevará a los 5 puntos en el caso de productores ganaderos con certificado de emergencia agropecuaria
Además, dispondremos un beneficio más para profundizar nuestro apoyo al que produce.
Todas estas nuevas operatorias estarán exentos de tributar el impuesto sobre los Ingresos Brutos. Otra decisión que disminuye la carga tributaria provincial.
En resumen, y a valores actuales, productores accederán a una tasa final del 21 % anual.
La Pampa es ganadera y merece un sello propio. Que la identifique y le agregue valor.
Seguimos avanzamos con el Programa Carne de La Pampa: origen, trazabilidad y calidad verificables, sobre los sistemas oficiales y sin reemplazar ninguna certificación.
Secretario de Agricultura, lo convoco a que juntos, con nuestros equipos y el SENASA, concretemos este objetivo estratégico.
Cuando anunciamos el Plan de Desarrollo Económico y Productivo 2026-2030, nos fijamos un norte muy claro.
Con ese objetivo, pensamos en el campo de los próximos años.
Pondremos en marcha, junto al Consejo Federal de Inversiones, el Fondo de Innovación Pampeano, para lo que destinaremos 200 millones de pesos no reintegrables, para aplicar ciencia y tecnología directamente a la producción del campo.
Esta iniciativa ya cuenta con herramientas concretas: las Becas INICIAR, que conectan a estudiantes de la Universidad Nacional de La Pampa con nuestras empresas, y con nuestra Agencia provincial CITIA, de Ciencia y Tecnología, como puente indispensable entre el conocimiento científico y el desarrollo productivo.
Como bien lo planteaba recién el presidente de CRA, estamos preocupados y también ocupados por el clima. Los especialistas vienen advirtiendo sobre la evolución del fenómeno El Niño y la posibilidad de precipitaciones superiores a las normales y episodios de fenómenos climáticos extremos.
No sabemos exactamente dónde, cuándo, ni con qué intensidad se producirá cada evento.
Pero sí sabemos algo: esperar a que ocurra una emergencia para empezar a actuar sería una irresponsabilidad.
Por eso hemos decidido anticiparnos y proteger al productor ante los efectos del clima.
Estamos trabajando junto a los municipios, las entidades agropecuarias, los organismos técnicos y otras instituciones que tienen responsabilidades sobre el territorio.
Uno de los ejes del trabajo conjunto será morigerar la lógica salinización de los suelos que traerá este evento climático. En ese objetivo, convocaremos al Consejo Asesor de Suelos para diseñar estrategias específicas.
Paralelamente, estamos relevando zonas críticas, caminos, alcantarillas, canales, desagües y accesos, pero asimismo preparando respuestas para reducir el impacto.
Sin dudas, esas tareas derivarán en un esfuerzo económico extraordinario.
A pesar de transitar una coyuntura de estrechez financiera, dispondremos recursos adicionales para prevenir y atender situaciones de riesgo hídrico.
Por supuesto que nuestra prioridad será proteger las poblaciones urbanas, pero no descuidaremos al sector rural ni a su capacidad productiva.
En línea con esa decisión, la red vial terciaria será la infraestructura sujeta a mayor intervención y mayor inversión provincial.
Será el Estado provincial el seguirá estando junto al que produce, más aún ante situaciones difíciles.
Recién resaltaba la prioridad de sostener la transitabilidad de la red terciaria. No significa abandonar el resto de la infraestructura vial.
Quiero anunciarles dos nuevas intervenciones de magnitud en rutas provinciales.
Hemos activado los procesos licitatorios para reparar y mantener vías altamente vinculadas al tránsito productivo. Complementando a la obra de Conservación Zona Norte, sumaremos dos intervenciones en zona sur y zona oeste, consolidando el mantenimiento vial en toda la geografía provincial.
Esta nueva inversión será de 31.341 millones a valores actuales.
En este mismo lugar, hace un año, anunciábamos otras obras. Prometimos y cumplimos.
Ya se ejecutan 5 obras en rutas provinciales, que representa una inversión actual de 117 mil millones de pesos.
Sin dudas, contrasta con la realidad nacional. El gobierno nacional debe hacer un mayor esfuerzo en el interior profundo donde transita la producción.
En este contexto, no podemos ignorar que en el escenario actual existen hoy dos concepciones diferentes acerca del rol del Estado.
Una que ubica al Estado como parte del problema y por lo tanto busca reducirlo a la mínima expresión.
La otra, que es la que sostenemos desde La Pampa. La que concibe el Estado como una herramienta de generación de bienestar de toda la sociedad.
Un Estado que no debe sustituir ni competir con el sector privado, sino complementarse para potenciarlo.
Un Estado que tiene responsabilidades indelegables: garantizar igualdad de oportunidades, corregir inequidades, generar infraestructura, promover el desarrollo, y crear condiciones de activación económica.
Por eso, no concebimos al Estado como enemigo de quien produce.
Día a día, y con acciones concretas, demostramos que el sector privado es nuestro socio estratégico para generar las condiciones que permitan producir más, producir mejor y producir en todo el territorio.
Porque nuestra provincia tiene una particularidad que todos los pampeanos conocemos.
Tenemos desierto y pradera fértil. Tenemos zonas de clima extremo y otras con condiciones productivas extraordinarias. Tenemos grandes distancias y diferentes realidades productivas.
Pero todas tienen algo en común: en cada punto cardinal de La Pampa vive una pampeana o un pampeano.
Por ello quienes tenemos responsabilidades de gobierno asumimos la obligación de trabajar por una provincia equitativamente desarrollada y socialmente inclusiva.
Sé que el sector privado comparte con nosotros que La Pampa necesita producir más y mejor, agregar valor, generar empleo y desarrollar toda nuestra geografía.
Objetivos que sin dudas compartimos.
Para cumplirlos debemos seguir compartiendo el camino del trabajo conjunto.
Para consolidar esa tarea, sigan contando con el gobierno provincial, sigan contando con este gobernador.
Muchas gracias.