El delegado de Relaciones Laborales, Javier Thomsen, advirtió que la cifra de bajas laborales se ha estabilizado en una "meseta" preocupante. El impacto es transversal y afecta a sectores que van desde el comercio y la construcción hasta la industria metalúrgica y el agro.
La situación del empleo en General Pico atraviesa un momento de incertidumbre sostenida, si bien el panorama no es desolador como en la mayoría de las provincias argentinas, el momento es preocupante. Según datos oficiales de la delegación local de Relaciones Laborales, la ciudad registra un promedio constante de 50 expedientes mensuales vinculados a despidos y desvinculaciones, una cifra que se mantiene inalterable desde hace dos años.
Un escenario "en meseta"
"Hace dos años que venimos con un movimiento constante de alrededor de 50 expedientes por mes", explicó Javier Thomsen en diálogo con Radio 5. El funcionario detalló que, si bien el 80% de estos casos logra resolverse a través de acuerdos indemnizatorios, la realidad posterior de los trabajadores es alarmante. "La plata que sacan no les alcanza para vivir más allá de dos o tres meses, y es incierto si luego logran reinsertarse en el mercado laboral", advirtió.
Impacto transversal: el "popurrí" de sectores afectados
Al analizar los sectores más golpeados, Thomsen fue contundente: el fenómeno no distingue rubros. Si bien el cierre del frigorífico marcó un hito con cientos de trabajadores afectados tiempo atrás, actualmente la crisis se dispersa por toda la economía local.
La lista de despidos incluye:
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Comercio: Especialmente pequeños locales de barrio, quioscos y jugueterías.
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Servicios domésticos: Personal de mantenimiento y cuidado de personas mayores.
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Sector Rural: Desde peones y tractoristas hasta encargados de campo.
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Construcción e Industria: Pequeñas obras y talleres metalúrgicos que han visto reducido su volumen de actividad.
La sombra del empleo informal
Un punto clave del análisis es el crecimiento del empleo no registrado o "en negro", una problemática que también llega a la oficina de Relaciones Laborales cuando las relaciones laborales se rompen. "Viene mucha gente que trabajaba cuatro horas para pagarse un alquiler, o situaciones de informalidad donde empleador y empleado buscan un arreglo para compensar la falta de registro", explicó el delegado.
Thomsen señaló que, bajo la actual normativa, los trabajadores con menos de seis meses de antigüedad quedan en una situación de extrema vulnerabilidad ante un despido, ya que no perciben indemnización, solo el proporcional por los días trabajados.
Ante la consulta sobre si existen buenas noticias o "altas" laborales que compensen este movimiento, el delegado fue tajante: "Lamentablemente, aquí todas son bajas". El testimonio refleja un panorama complejo para la ciudad, donde la estabilidad del empleo sigue siendo el desafío principal del entramado productivo regional.