Independiente se quedó con un partidazo ante Estudiantes de Olavarría en un final para el infarto. De esta manera pasó a una nueva instancia.
En un encuentro vibrante de principio a fin, Independiente de General Pico logró una ajustada pero valiosa victoria como local al derrotar por 87 a 86 a Estudiantes de Olavarría. El partido, que se definió en los últimos suspiros, se caracterizó por la intensidad defensiva, las rachas cambiantes y un notable nivel de efectividad por parte de las principales figuras de ambos planteles.
Un arranque arrollador y la resistencia de la visita
El "Rojo" de General Pico pisó fuerte desde el salto inicial. Con una altísima efectividad en los tiros de campo, el local se adueñó del primer cuarto 31-26, marcando el ritmo de lo que sería una noche de alto goleo. Sin embargo, el "Bataraz" no se quedó de brazos cruzados.
Ajustando las marcas en la zona pintada y apostando a las transiciones rápidas, Estudiantes logró llevarse el segundo parcial por 21-19 (yendo al descanso largo 50-47 a favor de Independiente) y el tercer capítulo por 22-20, dejando el marcador al borde del abismo antes del tramo decisivo.
El último cuarto fue una batalla. Con un parcial ultra parejo de 17-17, la moneda pudo haber caído para cualquiera de los dos lados, pero Independiente supo aguantar la embestida final para sellar el 87-86 definitivo.
El goleo estuvo repartido, pero tuvo dos nombres propios que se robaron todos los flashes:
Independiente: Joaquín Baeza 23, Facundo Sanz 20, Jorge Mas Delfino 17, Gian Luca Rossi 17, Carlos Hurtado 2 (FI); Joaquín Raffaelli, Ezequiel Dupuy, Esteban Caffaro 7, Santiago Ballarena, Valentín Ojeda 1.
Estudiantes: Mateo Rincón, Martín Chapero 2, Franco Piccinelli 6, Santiago Arese 18, Adriano Maretto 12 (FI); Ignacio Murias 2, Mateo Framiñan 9, Facundo Mariano 2, Aníbal Marin 29, Martín Molina 6.