
04 de noviembre, 2026
Un hombre de 35 años, que había sido condenado con una pena en suspenso por haber ocasionado un siniestro vial, fue descubierto manejando a pesar de estar inhabilitado, y ahora deberá cumplir una sanción de tres años de prisión de cumplimiento efectivo.
Se trata de Jorge David Maier, quien condujo su Chevrolet Cruze desde Colonia Barón hacia General Pico ida y vuelta. En ese trayecto fue visto pasar por Villa Mirasol en el viaje de regreso y luego la policía lo observó circulando a la entrada de Colonia Barón por las calles Don Bosco, Leandro Alem, 4 de Febrero y Colón, hasta llegar a su domicilio y descender del lado del conductor.
Ello ocurrió a pesar de que el 21 de marzo del año pasado Maier había sido condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, y dos años de inhabilitación para conducir todo tipo de vehículos como motor que requiera autorización de autoridad competente; como autor de los delitos de lesiones graves, lesiones gravísimas y lesiones leves culposas por la conducción negligente, imprudente y antirreglamentaria de un vehículo con motor en perjuicio de tres personas.
Además en esa ocasión se le había fijado la obligación de respetar las siguientes reglas de conducta: fijar residencia, someterse al control del Ente de Políticas Socializadoras y presentarse una vez al mes, y realizar el curso de rehabilitación vial que dicta la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
En ese legajo penal se probó que Maier, al realizar una maniobra de sobrepaso en el kilómetro 594 de la ruta nacional 5 –en cercanías de Santa Rosa–, chocó con el vértice delantero derecho de su Cruze a otro auto similar, provocando que el conductor perdiera el control y terminara impactando contra dos árboles de gran porte.
Como consecuencia de esa colisión los tres ocupantes de ese Cruze sufrieron heridas de distintas consideración. El chofer Aníbal Gerardo Rossetti y el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, Néstor Idiart, padecieron politraumatismos y fracturas y requirieron de internación en terapia intensiva (el primero incluso fue operado en varias oportunidades); mientras que el subsecretario de Tecnologías, Comunicaciones e Infraestructura, Lucas Ceferino Gaggioli, sufrió heridas cortantes y la fractura del hueso frontal del cráneo.
Dicha causa se resolvió por la vía alternativa del juicio abreviado y ahora, también a través de otro abreviado, el juez de control de General Pico, Heber Pregno, condenó a Maier a dos meses de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de quebrantamiento de inhabilitación judicial, revocó la condicionalidad de la pena que le fuera impuesta por la jueza santarroseña María Elena Grégoire, y unificó ambas en una pena única de tres años de prisión efectivos.
Pregno homologó el acuerdo presentado por el fiscal Juan Ignacio Pellegrino, el defensor particular Jerónimo Altamirano y el propio imputado, quien admitió su culpabilidad.
Una de las pruebas principales para la condena por el quebrantamiento de la inhabilitación fue que la policía de Colonia Barón, mientras realizaba un patrullaje de prevención, observó a Maier manejando su Cruze en la esquina de Don Bosco y 4 de Febrero. El acusado se tapó la cara para no ser visto, pero fue seguido hasta su vivienda, donde se bajó y fue entrevistado. Luego, con otros elementos probatorios, se constató que había ido hasta General Pico presuntamente para trasladar a un hijo a una consulta médica, a pesar de que no requería carácter de urgente.