Concluyó este martes el juicio oral y público por el millonario robo sufrido por la familia Videla, un hecho en el que los delincuentes sustrajeron 50.000 dólares y 8 millones de pesos. Tras dos jornadas de debate en las que se expusieron pruebas testimoniales y documentales, el fiscal Juan Cupayolo confirmó que la fiscalía solicitó una pena de 5 años de prisión para el único imputado, identificado como Luis Correa —oriundo de la localidad bonaerense de General Villegas—, la cual podría unificarse con una condena anterior de la provincia de Santa Fe para totalizar 11 años de reclusión.
Para el robo los delincuentes además rompieron gran parte de la casa para llevarse el dinero que estaba escondido en "un lugar específico", explicó Cupayolo. Habría sido en el techo.
En diálogo con Radio 5, Cupayolo hizo un balance positivo del trabajo investigativo llevado adelante por el personal de la Comisaría Segunda y la Brigada de Investigaciones. Según explicó, la reconstrucción del hecho y la prueba reunida permitieron cerrar el círculo en torno al acusado, cuya vinculación principal se logró a través de un minucioso seguimiento virtual e ininterrumpido de su vehículo.
"Hicimos un seguimiento del vehículo prácticamente ininterrumpido, desde el lugar del hecho hasta General Villegas, antes y después", detalló el fiscal, quien destacó el valioso aporte no solo de las cámaras del CECOM, sino también de los registros particulares de vecinos que permitieron trazar una secuencia cronológica exacta del recorrido.
Un robo planificado y el impacto en las víctimas
Si bien el proceso judicial ya tiene fecha de sentencia para el próximo 21 de agosto, cuando la jueza dé a conocer su resolución, desde el Ministerio Público Fiscal sostienen que en el atraco participaron más personas.
Al respecto, Cupayolo señaló que la modalidad del delito, el tiempo de permanencia en el lugar y la precisión con la que los delincuentes fueron a buscar el dinero —que se encontraba guardado en un sector específico de la vivienda— hacen presumir la existencia de "dateros" que facilitaron la información previa, una línea que continúa abierta en la investigación.
Más allá del importante perjuicio económico, el fiscal remarcó el devastador impacto emocional que el ilícito generó en el grupo familiar. Los delincuentes causaron destrozos de gran magnitud en el interior de la propiedad mientras buscaban el botín, el cual no pudo ser recuperado.
Prisión domiciliaria violada y unificación de penas
Durante el juicio, el imputado tuvo la oportunidad de expresar unas breves palabras, en las cuales negó su participación en el hecho y se desvinculó de la causa. Sin embargo, para la fiscalía la evidencia presentada durante el debate no deja margen de duda.
A la pena solicitada de 5 años por este suceso, la fiscalía pidió sumar el saldo pendiente de una condena previa de 6 años dictada por los tribunales de Melincué, provincia de Santa Fe. De acuerdo con la teoría del caso, Correa cometió el millonario robo en General Pico mientras gozaba del beneficio de prisión domiciliaria, restándole por cumplir aproximadamente dos años y dos meses de aquella sentencia santafesina, lo que fundamenta el pedido unificado de 11 años de cárcel ante la jueza de tramo.